El Recoletas Burgos Universidad de Burgos está de dulce esta temporada y así lo ha demostrado este domingo derrotando en su feudo del Campo Bienvenido Nieto al Complutense Cisneros de Madrid por un claro marcador de 49-20. El equipo burgalés no tuvo la fluidez precisa en su juego en el primer tiempo (20-17), pero en la reanudación se mostró muy superior a su rival y supo imponer la fortaleza de su delantera y aprovechar los errores de su rival para acabar pasándole por encima.
Todo en un partido en el que esta vez fue Juan Diego Zabalegui el apertura del equipo local, intercambiando su puesto con su compatriota argentino Tomás Carrió, que ocupó la habitual posición de zaguero de su compañero. De hecho fue también Zabalegui el encargado de patear a palos y lo hizo además con la misma maestría que Carrió, pasando entre palos 7 de los golpes de castigo o transformaciones de las que dispuso.

Enseguida empezaría a moverse el marcador en San Amaro, porque cuando aún no se había cumplido el minuto 5 de encuentro un retenido del Cisneros lo aprovechaba Juan Diego Zabalegui para pasar entre palos un cómodo golpe de castigo con el que adelantaba a su equipo (3-0). Sin embargo, no tardaba en darle réplica el internacional Gonzalo Vinuesa con otra fácil patada a palos (3-3), y solo habría que esperar al minuto 12 para que el Recoletas Burgos UBU lograra su primer ensayo.

Una touche a 5 metros puesta en acción por Agustín Gil permitía al equipo burgalés hacerse con el oval y formar un maul con el que se fue poco a poco hacia la derecha, dirección frente a palos, y la potencia de la delantera local permitiría al propio Agustín Gil posar el balón para materializar el ensayo. Además, Zabalegui completaba la transformación para poner el 10-3 en el marcador.
Sin embargo, reaccionaría muy bien Cisneros en los siguientes minutos, protagonizados por tres golpes de castigo más, uno del Recoletas Burgos UBU y dos del equipo madrileño, todos transformados (13-9); y en el minuto 33 una buena patada de Gonzalo Vinuesa hacia el ala izquierda era muy bien recepcionada por su compañero Nil Vessuri para enfilar con una veloz carrera la zona de ensayo local. Era el 13-14 con el que se adelantaba el cuadro visitante, ya que Vinuesa no acertaba la transformación.

Estaba pasando por malos momentos el Aparejadores, que además vería cómo poco después (minuto 36) era amonestado Rubén Sanz con tarjeta amarilla por reiteración en las faltas, dejando a su equipo con un jugador menos. El golpe consiguiente, además frente a palos, no lo desaprovecharía Gonzalo Vinuesa, que colocaba el 13-17 para el Complutense Cisneros.

Afortunadamente, justo antes del descanso reaccionaría bien el Recoletas Burgos UBU y a pesar de la inferioridad numérica conseguiría su segundo ensayo, obra de Alejandro Suárez y también transformado por Zabalegui. Era el 20-17 en el marcador y con ese resultado el partido llegaría al descanso con todo por decidir en la segunda parte.
Solo hubo un equipo en el segundo tiempo
Nada más reanudarse el encuentro, un enésimo golpe a favor del Cisneros permitía a Vinuesa poner las tablas en el electrónico (20-20), pero poco después, ya con el XV del Recoletas Burgos UBU completo, Tomás Carrió acertaba a romper la línea del equipo madrileño para irse en solitario hacia la zona de marca y protagonizar el tercer ensayo burgalés. En esta ocasión Zabalegui no acertaba con la patada, pero el 25-20 volvía a poner a los locales con iniciativa en el marcador, delantera que ya no abandonarían.

De hecho, hasta el final del encuentro el Complutense Cisneros no sería capaz de anotar porque el Aparejadores empezó a poner en escena su mejor juego, demostrando a su vez tener un fondo de armario con mucha más calidad. Así, y tras unos minutos sin que el marcador se moviera, un ensayo de Tani Bay, medio melé en la segunda parte, en el minuto 60 empezaría a describir la avalancha de juego burgalés que se cernía sobre su rival.
Era el 32-20 que empezaba a encarrilar el choque en favor del Recoletas Burgos UBU, y desde entonces ya solo existió un equipo sobre el terreno de juego que acabaría cerrando el encuentro con dos ensayos más, obra ambos de Tomás Carrió, y también convertidos por Zabalegui. Así se explicaba el más que elocuente 49-20 con el que la contienda llegaba a su fin.

FICHA TÉCNICA:
Recoletas Burgos Universidad de Burgos: Bernardo Vázquez, Agustín Gil, Franco Pechia, Facundo Sacovechi, Johan Wagenaar, Rubén Sanz, Alejandro Suárez, Valentín Bustos, Nico Rocaries, Tomás Carrió, Nicolás Coronel, Pablo Rascón, Facundo López, Matías Núñez y Juan Diego Zabalegui. También jugaron: Ignacio Caini, Álex Silvestre, Santi Gramajo, Nicolás Walker, Urko Zumeta, Noah Canepa, Tani Bay y Pablo Mata.
Complutense Cisneros: Andrés Vallejo, Andrés Petros, Facundo Ávila, Santiago Fauda, Tomás Antozzi, Guillermo Moretón, José Ramón Borraz, José Luis del Valle, Ike Irusta, Gonzalo Vinuesa, Nil Vessuri, Ben Motamed, Juan Fonseca, Yako Irusta y Mateo Sánchez. También jugaron: Nicolás Fernández, Gonzalo González, Rubén Medina, Valentino Rizzo, Daniel Sacristán, Pablo Flores y Adrián Gabas.
Árbitro: Joaquín Santoro. Amonestó a Rubén Sanz (minuto 36) con tarjeta amarilla.

Marcador: 3-0 (minuto 5): Golpe de castigo de Juan Diego Zabalegui. 3-3 (minuto 8): Golpe de castigo de Gonzalo Vinuesa. 10-3 (minuto 12): Ensayo de Agustín Gil que transforma Zabalegui. 10-6 (minuto 15): Golpe de castigo de Gonzalo Vinuesa. 13-6 (minuto 27): Golpe de castigo de Zabalegui. 13-9 (minuto 30): Golpe de Gonzalo Vinuesa. 13-14 (minuto 34): Ensayo de Nil Vessuri no transformado. 13-17 (minuto 37). Golpe de castigo de Gonzalo Vinuesa. 20-17 (minuto 39): Ensayo de Alejandro Suárez transformado por Zabalegui. 20-20 (minuto 42): Golpe de castigo de Gonzalo Vinuesa. 25-20 (minuto 50): Ensayo de Tomás Carrió no transformado. 32-20 (minuto 60): Ensayo de Tani Bay transformado por Zabalegui. 35-20 (minuto 63): Golpe de castigo de Zabalegui. 42-20 (minuto 72): Ensayo de Tomás Carrió transformado por Zabalegui. 49-20 (minuto 79): Ensayo de Tomás Carrió transformado por Zabalegui.
Incidencias: Partido de la 7.ª Jornada de la División de Honor disputado en el Campo Bienvenido Nieto de San Amaro ante unos 600 espectadores.










