Llega una de las semanas más importantes del año para el Burgos Burpellet BH con la disputa de la carrera de casa, la Vuelta a Burgos, una prueba que supondrá una temporada más uno de los principales objetivos de la escuadra morada, que acudirá con un equipo de gala capaz de brillar en todo tipo de terrenos.
Una Vuelta a Burgos que además presenta grandes novedades en su recorrido, comenzando este martes en Olmillos de Sasamón para finalizar el sábado en las Lagunas de Neila. Al mismo tiempo, el equipo burgalés competirá en otras dos carreras en el extranjero, la Arctic Race en Noruega y la Trans-Himalaya en China. Tres frentes competitivos que servirán a los pupilos de Julios Andrés Izquierdo como última preparación para la Vuelta a España.

La alineación del Burgos Burpellet BH mezcla juventud y veteranía, con escaladores, rodadores y velocistas para dar la cara los cinco días de competición, ya sea desde las escapadas o en los finales de etapa. Mario Aparicio será el representante burgalés en la que será su tercera participación en la carrera de casa. El arandino ya sabe lo que es ganar esta temporada, al igual que Eric Fagúndez y Sergio Chumil, que intentarán ser protagonistas en las jornadas de montaña.
Mario Aparicio: «La Vuelta a Burgos va a ser una gran prueba de fuego para todo
Mario Aparicio se muestra ilusionado ante su nueva participación en la ronda burgalesa. «La Vuelta a Burgos es la prueba más especial para el equipo cada temporada, y por eso todos queremos estar en ella. Yo como burgalés la tengo mucho cariño, y ojalá hubieran podido estar también conmigo Ángel Fuentes y Rodrigo Álvarez, los otros dos burgaleses del equipo».
Junto a sus compañeros, el corredor arandino cree que van a presentar «un equipo polivalente, capaz de poder destacar en todos los terrenos y dar la cara todos los días. Además, las cinco etapas se presentan como muy exigentes, ya que tendremos días de mucha montaña y también días más llanos en los que habrá que estar atentos los posibles abanicos. Va a ser una buena prueba de fuego para todo el equipo».

Aparicio reconoce además que sobre él recaerá gran parte de la responsabilidad del Burgos Burpellet BH. «Nuestro hombre fuerte volverá a ser José Manuel Díaz Gallego, y yo trataré de ayudarle todo lo que pueda en la montaña. A partir de ahí intentaré también meterme en algunas fugas y dejarme ver delante todos los días. Veremos cómo me responde el cuerpo, pero creo que llego en un buen momento de forma», finaliza Mario Aparicio.
La Vuelta a Burgos presentará también un terreno ideal para corredores como José Manuel Díaz Gallego y Carlos García Pierna. Y completarán el siete morado un siempre combativo Ander Okamika y el veloz Daniel Cavia, que peleará en las primeras llegadas al sprint. Todos ellos estarán capitaneados desde los coches por dos de los directores deportivos del Burgos Burpellet BH, el francés Damien García y el cántabro Jesús Ezquerra.

Jesús Ezquerra: «Díaz Gallego y Mario Aparicio pelearán por estar delante»
Éste último está convencido de que han elegido buenos ciclistas para poder ser protagonistas todos los días. «No es fácil elegir el plantel para la Vuelta a Burgos, porque todos quieren correrla, pero este año ha sido algo más fácil porque había que repartir a los corredores también en la Trans-Himalaya y la Arctic Race de Noruega, así que más o menos vamos a tener a la mayoría activos. Creo que hemos elegido ciclistas para todos los terrenos y esperemos poder dar guerra todos los días».
Y si tiene que volcar la responsabilidad del equipo, el peso, en un par de hombres, Jesús Ezquerra no se esconde. «José Manuel Díaz Gallego siempre da la cara en las vueltas importantes y seguro que estará peleando con los corredores más fuertes, y además Mario Aparicio seguro que va a ser protagonista si las piernas no le abandonan. Lleva una temporada muy buena y seguro que será una pieza importante del equipo».

En cuanto al perfil de las cinco etapas, el director del Burgos Burpellet BH destaca como novedad la subida del Puerto de Orduña en la tercera etapa, camino de Valpuesta, y que las Lagunas de Neila vuelvan a subirse el último día. «La tercera etapa será muy exigente y transcurrirá en gran medida por carreteras rompepiernas, así que el ascenso a Orduña será decisivo y limpiará la carrera, ya que desde ahí a la meta solo quedarán apenas 20 kilómetros. Y por otro lado, me gusta que las Lagunas de Neila vuelvan a ser la meta de la última etapa, el distintivo particular de la Vuelta a Burgos, y además este año hay un doble paso por meta, así que va a ser un final muy entretenido».










