El Burgos Burpellet BH completó su mejor actuación en lo que llevamos de La Vuelta, gracias a la presencia de José Manuel Díaz en una fuga que llegó a soñar con la victoria. En la durísima sexta etapa entre Alcossebre y Castellón, el jienense logró unirse a una escapada que no se formó hasta la tercera hora de la carrera. Díaz Gallego aguantó con los más fuertes tras el doble paso por el Alto del Desierto de las Palmas y el Puerto de El Bartolo, pero los líderes de la general atacaron desde el pelotón y acabaron con las opciones de la fuga en las rampas finales de sterrato. En la llegada a Castellón de la Plana, José Manuel acabó en una destacada 16ª posición, mientras que Mario Aparicio asciende a la 31ª plaza en la clasificación general.
La presencia en la fuga de esta sexta etapa estuvo muy cotizada y el grupo delantero no se conformó hasta pasadas dos horas de carrera. Desde la salida en Alcossebre, los ataques fueron continuos en un terreno bastante montañoso que pronto eliminó a los velocistas. Ningún intento de escapada contaba con el beneplácito del pelotón, que mantenía un ritmo alto en el Puerto de la Serratella. La carrera llegó bastante seleccionada al posterior Coll de la Bandereta y tres morados aguantaban en el pelotón de favoritos: José Manuel Díaz, Mario Aparicio y Clément Alleno.

En esta subida acabaría conformándose la fuga tras una encarnizada pelea. 16 corredores se marcharon al frente y entre ellos logró filtrarse el jienense Díaz Gallego. Gran esfuerzo del corredor morado, que el día anterior había sufrido una caída en la que se golpeó en las costillas. La ventaja alcanzó un máximo de dos minutos y medio al paso por el sprint intermedio de Benicassim, donde comenzaría el Alto del Desierto de las Palmas. En sus rampas la fuga perdió unidades y se redujo a diez ciclistas. José Manuel quiso hacer una selección aún mayor y lanzó un ataque en solitario que pronto fue controlado por sus compañeros de aventura.
El jienense hizo una nueva aceleración en la cima para afrontar el descenso en la primera posición y se llevó los puntos de la montaña. La ventaja sobre el pelotón bajó de los dos minutos, pero el grupo de Díaz Gallego llegó por delante a la última subida del día, el Puerto de El Bartolo: la misma ascensión anterior al Desierto de las Palmas, pero ampliada con un durísimo tramo de tierra de dos kilómetros al 12% de media. En la parte asfaltada del puerto, la fuga volvió a reducirse, esta vez a solo siete ciclistas. José Manuel se mantuvo siempre en cabeza, soñando con el triunfo de etapa, pero por detrás apareció el líder de la carrera, Tadej Pogacar, quién superó a todos los escapados antes de llegar al tramo de sterrato.
El ciclista del Burgos Burpellet BH no se dio por vencido y, tras coronar aún en puestos delanteros, afrontó el técnico descenso de retorno hacia la capital. En las calles de Castellón de la Plana, el jienense cruzaba la línea de meta en la 16ª posición, siendo el tercer corredor en llegar de los presentes en la fuga. Por detrás, Aparicio y Alleno terminaban 27° y 38°, respectivamente, lo que permite al arandino ascender a la 31ª posición de la clasificación general. Por equipos, el Burgos Burpellet BH sube tres puestos y ahora es 18°.

José Manuel Díaz: «Ha sido una etapa muy dura. Ha costado hacerse la fuga casi 90 kilómetros de pura agonía. Al final pudimos entrar en ella, pero el pelotón tampoco nos dejó demasiado margen. Pogacar nos cogió en el sterrato y me encanché a su rueda lo que pude, durante unos metros. Ha sido una etapa preciosa y la he disfrutado. Intentaré hacer otra etapa así y a ver si tenemos suerte. La caída de ayer me supo mal, porque sabía que tenía buenas piernas. Me estaba encontrando bien y levantando el pie para coger fuerzas para etapas como esta. Espero que haya más oportunidades así y deje el pelotón llegar alguna y a ver si tenemos piernas para rematarla”.

La séptima etapa de La Vuelta llevará a los corredores este viernes desde Vall d’Alba hasta la estación de esquí de Aramón Valdelinares a través de un trazado de 149 kilómetros. El recorrido será siempre ascendente, al adentrarse hacia el interior de Castellón y la provincia de Teruel. La primera hora de carrera será la más asequible, hasta llegar al encadenado del Puerto del Remolcador (12 km al 4%) y el Alto de Zucaina (5 km al 5%). Después de pasar por la Puebla de Arenoso, la carretera se tornará ascendente nuevamente con el Alto Fuente de Rubielos (5 km al 6%), el Puerto de San Rafael y el definitivo ascenso a Aramón Valdelinares (10 km al 6%). Será el primer final en alto de la carrera, tras la suspensión de la etapa que acababa en Font Romeu el pasado lunes










