El Recoletas Salud San Pablo Burgos sigue sin carburar en la EuroCup tras cosechar este miércoles una dolorosa derrota en el Coliseum frente al Rostock Seawolves alemán (59-86) en un encuentro muy malo que se le había puesto ya cuesta arriba en el primer cuarto (14-27). Su mala defensa durante todo el partido y su atasco en el tiro exterior (5/31 en tiros de 3 puntos por 16/38 de su rival) acabaron condenándole, y se complica mucho su camino en la competición.
El equipo burgalés afrontó el partido con la grata noticia de la entrada en la convocatoria del base belga Retin Obasohan por vez primera en la temporada tras recuperarse de la lesión con la que llegó a Burgos en verano. Una buena nueva esperada desde hace tiempo y que en cierta manera venía a paliar a su vez la baja del esloveno Ziga Samar tras la luxación en el hombre izquierdo que sufrió el pasado domingo frente al Real Madrid.

Abrió el choque el Rostock por partida doble (0-4) tras las dos primeras pérdidas en ataque del San Pablo, pero a la tercera un rebote ofensivo le permitía a Dani Díez estrenar el casillero de los del Coliseum y volver a anotar también en el siguiente ataque local (4-5). Además, enseguida se iba ya a las cuatro faltas, dos de ellas de Dusan Radosavljevic, que con 6-8 (minuto 4) se iba al banquillo.

El partido estaba feo porque tampoco el Rostock tenía fluidez en ataque, y solo una canasta a aro pasado de Joaquín Taboada animaba un poco a la afición burgalesa. Suya fue además una asistencia sobre Balsa Koprivica para colocar el 10-11, y tras el primer tiempo muerto del partido DJ Steward ponía por vez primera por delante al equipo burgalés (13-11).
Pero fue una escena efímera porque el Rostock sacaría su artillería a pasear en sus tres siguientes ataques tras errar el San Pablo los suyos, y con tres triples abría la primera brecha (13-20, minuto 8) que obligaba a Porfirio Fisac a detener el juego. Tras la pausa, debutaba en la presente temporada el belga Retin Obasohan, pero el alemán Bent Leuchten y el estadounidense TJ Crockett seguían aumentando la sangría hasta el 13-24, alargando el parcial a su favor hasta el 0-13 para cerrar el primer cuarto con otro tiro de 3 de Crockett que suponía el 14-27.

Proseguía de esta forma la depresión del San Pablo en la EuroCup tras llegar al encuentro con cuatro derrotas consecutivas, y el inicio del segundo cuarto no sería mucho mejor. Obasohan lograba su primera canasta, pero continuaba indolente en defensa y dos triples más del Rostock le lanzaban hasta el preocupante ya 19-35 (minuto 13). Ya eran 16 los puntos de desventaja de los burgaleses.

TJ Crockett alcanzaba ya los 11 puntos, 6/11 en triples era el balance de la escuadra alemana y el túnel de los horrores seguía alargándose para un San Pablo que seguía a la deriva (23-40, minuto 16). No había orden alguno en ataque, los pitos empezaban a aflorar en el Coliseum, y otro tiro exterior del Rostock, este obra de Todd Whithers, suponía el 23-44 desolador.
Una bandeja de Stove provocaba que el equipo alemán doblara ya a los de Fisac (23-46, minuto 18), y el encuentro se dirigía sin remisión al descanso sin que uno solo de los jugadores del San Pablo despertara e invitara a creer en la reacción. De hecho otro triple más de Copeland cerraba el cuarto y ambos equipos se iban a los vestuarios con el 27-51 en el marcador. Para el cuadro local 1/15 en tiros más allá de los 6.75 y para el Rostock un 9/18 demoledor.

Mal que no mejora ….. (48-74)
En la reanudación presencia de Pablo Almazán en el cinco inicial del San Pablo tras no haber jugado en la primera parte, pero de entrada marraba dos tiros libres y un triple a la par que el Rostock respondía con un 0-5 inicial que colocaba el doloroso 27-56 (minuto 22). Eran ya 29 puntos abajo, ni a Koprivica le entraba un mate que estrellaba en el aro, y los pitos de la primera parte daban paso ya a una indiferencia total de la afición burgalesa, en la que hasta sus peñas estaban de bajón absoluto.
Llegaron luego dos triples seguidos de DJ Steward y uno más de Sengfelder que despertaron al San Pablo, además de un 2+1 de Steward que con 14 puntos ya era el máximo anotador del cuadro burgalés, pero la desventaja seguía siendo tan grande (41-63, minuto 25) que parecía imposible pensar en una remontada.

De hecho los cinco minutos siguientes del tercer cuarto fueron solo un intercambio de canastas de los dos equipos, destacando la aportación de Raúl Lobaco y Rubén Guerrero en el San Pablo, pero para mayor dolor del equipo burgalés y su afición el cierre lo ponía un triple lejano sobre la bocina del alemán Hartwich que suponía el 48-74.
Cuestión de esperar al desenlace final (59-86)
Los diez últimos minutos sobraron con mayúsculas y fueron una losa muy pesada para el Recoletas Salud San Pablo, que ni sacó casta y corazón para intentar rebajar su desventaja. Los errores de los dos equipos se sucedieron además para que no faltara de nada (57-84, minuto 38) y el partido alcanzaba su conclusión con un resultado doloroso de xxx que lo decía todo. Y el domingo viene a Burgos el Valencia Basket.

FICHA TÉCNICA:
Recoletas Salud San Pablo Burgos: Chase Audige (-), Balsa Koprivica (2), Dani Díez (4), Rubén Guerrero (6), Dusan Radosavljevic (8) y Joaquín Taboada (6) -cinco inicial-; Christian Sengfelder (7), Sekou Doumbouya (2), Raúl Lobaco (5), DJ Steward (14), Pablo Almazán (-) y Retin Obasohan (5).
Rostock Seawolves: Zach Copeland (13), Leandre Lansdowne (4), Johnatan Stove (10), Artur Konontsuk (8) y Bent Leuchten (11) -cinco inicial-; Matthes Tilsen (-), Todd Withers (9), TJ Crockett (19), Dominic Lockhart (3), Elías Baggette (2), Philip Hartwich (4) y Robin Amaize (3).

Árbitros: Igor Dragojevic (Montenegro), Uros Obrknezevic (Serbia) y Can Mavisu (Turquía). Eliminado: Dusan Radosavljevic (minuto 39).
Marcador: 14-27, 13-24 (27-51) -descanso-; 21-23 (48-74) y 11-12 (59-86)
Incidencias: Partido de la Jornada 6 del Grupo A de la EuroCup disputado en el Coliseum Burgos ante 6.007 espectadores que durante el partido demostraron su desaprobación al juego de su equipo con pitos y silbidos.











