- Cuatro tiros libres fallados por los burgaleses en los últimos minutos de partido acabarían dictando sentencia en un duelo que acabó decantando del lado aragonés un triple de Brusino a falta de 6 segundos.
- Thad McFadden, con 27 puntos y 23 de valoración, fue el mejor del Hereda San Pablo, en el que destacó también Kravic con 15 puntos, 6 rebotes e igualmente +23 de valoración.
El Hereda San Pablo Burgos cayó este miércoles ante el Casademont Zaragoza por 95-98 en el Coliseum, en partido adelantado a la Jornada 36 de la Liga Endesa, tras ofrecer una cara muy distinta en la primera y segunda parte que le obligó a tener que remontar una desventaja casi imposible al descanso (43-60), para ponerse por delante sobre la bocina del tercer cuarto (69-68) y acabar perdiendo en un final frenético en el que le condenaron 4 tiros libres fallados que fueron claves y un triple final de Nico Brusino que puso la sentencia.

La puesta en escena del Hereda San Pablo no fue la más idónea, y tras fallar un par de tiros bien posicionados y cometer dos pérdidas de balón, el Casademont Zaragoza lo aprovechó para ponerse 2-6 por delante. No tardó en arreglarlo Thad McFadden con dos triples en sus dos primeros intentos, que se unían a los 4 puntos anotados por Dejan Kravic (10-8, minuto 4), pero su rival seguía atacando muy fácil y con Harris (6 puntos) e Hlinason (4) haciendo mucho daño, recuperaba la delantera (10-13).

Ennis y Barreiro elevaban la renta visitante hasta el 11-17, y los burgaleses ya habían variado a tres piezas de su cinco inicial, todas menos la conexión Renfroe-McFadden, ya que otra canasta del georgiano (8 puntos ya en su cuenta) ponía el 13-17. Aun así, en los siguientes ataques al equipo burgalés se le hacía de noche y Joan Peñarroya pedía tiempo muerto.
Sin embargo, la respuesta del Casademont no se hizo esperar y en su primer ataque Nico Brussino anotaba su segundo triple, que unido a una bandeja de Ennis ponían el 13-22 en el electrónico. La brecha empezaba ya a ser inquietante, pero ahí estaba Vitor Benite, el de casi siempre, para con tres triples seguidos (5/8) en menos de un minuto, empatar la contienda (22-22, minuto 9). Con 22-24 se cerraba el primer acto.

Un segundo cuarto para olvidar con un parcial de 21-36
Un triple de Sulaimon y otro más de Barreiro (4/7 en Zaragoza) pusieron la firma al inicio del segundo cuarto (22-30), de igual modo respondía Miquel Salvó y de idéntica guisa replicaba Benzing. Tres hombres distintos en el Casademont para poner el 25-33 (minuto 12) y que siguiera siendo el equipo maño el que marcara la pauta a seguir.

A pesar de apretar en defensa para intentar reducir distancias, no acertaba el Hereda San Pablo a encontrar el aro rival, y tras un nuevo triple visitante, este de Harris (9 puntos), no le quedaba más remedio a Peñarroya que volver a parar el choque (29-38, minuto 14). El propio Harris, con dos tiros libres, aumentaba la brecha, y peor se puso la cosa cuando dos triples más del Casademont, estos de Ennis (10 puntos), pusieron el más que preocupante 29-46 en el marcador.
El parcial en el cuarto era ya de 7-22, el cuadro burgalés se cargaba además de personales sin encontrar cómo frenar el vendaval aragonés, y solo Dejan Kravic, autor de 6 puntos seguidos (11 para él), conseguía que al menos la desventaja no aumentara. Los triples ya no entraban, Harris seguía rompiendo una y otra vez la defensa local para irse hasta los 19 puntos, y con los dos últimos disparaba ya la renta hasta el 35-54, 19 puntos abajo para el Hereda San Pablo. Con 43-60 llegaría el descanso.

Sensacional recuperación burgalesa con un parcial de 26-8
Haber encajado 60 puntos en solo una mitad del partido hablaba claramente del factor a mejorar por los burgaleses en la reanudación, pero los primeros minutos del tercer parcial fueron un toma y daca a modo de intercambio de canastas (49-64) que no interesaba a los locales. Vieron algo de luz con un triple de Ken Horton y un robo y continuación que terminó con bandeja de Rabaseda (54-64 y parcial de 11-4), momento en el que Luis Casimiro, en su estreno al frente del Casademont Zaragoza, solicitaba un tiempo muerto más que oportuno.
El futuro ya se veía de otro color con el ajuste defensivo implantado por Peñarroya, y además el cuadro maño no tardaba en alcanzar el bonus de las 4 faltas (por 0 en los burgaleses). Sus ataques eran ya un suplicio ante la fuerte defensa local, y una bandeja de Renfroe y un 2+1 de Horton obraron un increíble 59-64 (minuto 25) tras un parcial de 16-4.

Ahí empezó la recuperación visitante (59-68), pero un nuevo robo de Horton y bandeja incluida, un triple de Benite (13 puntos) y dos tiros libres de Renfroe (12 puntos) reducían las distancias todavía más (65-68, minuto 28). Desesperado, una protesta de Casimiro le costaba la correspondiente técnica y el tiro libre anotado de McFadden (66-68) y el Hereda San Pablo ya estaba ahí echando el aliento a su rival.
Era suficiente, no. Aún quedaba ponerle la guinda y eso lo hizo el increíble Thad McFadden con un triple en el último segundo, sobre la bocina y más allá de los 8 metros, que ponía el 69-68 y situaba a los burgaleses por primera vez por delante en el marcador. El parcial había sido de 26-8 para dejar al Casademont Zaragoza seriamente tocado. Pero había que seguir.

Recuperación local que no fue suficiente
Comenzó el acto definitivo con triple de Brusino para elevar algo la moral de los suyos (69-71), pero rápidamente respondió McFadden (19 puntos) con dos más de los suyos (5/7 para él) para mantener al Hereda San Pablo por delante (76-75). Pedía entonces tiempo muerto Luis Casimiro para ajustar su defensa, y la preocupación local a partir de ahí comenzaron a ser las faltas, metidos ya en el bonus.
Pero el Casademont no iba a dar fácilmente su brazo a torcer, y con dos triples seguidos de Benzing volvía a coger aire (78-82, minuto 36). Un 2+1 de Harris, que llevaba todo el segundo tiempo sin anotar, estiraba un poco más la renta maña (80-85) y en ese punto el Hereda San Pablo fallaba hasta tres tiros libres (2 McFadden y 1 Benite). Otro triple más, este de Barreiro (12/20 para el Zaragoza) ponía el 81-88 (minuto 37), y ahí lo tenía que parar Peñarroya.

Y la recuperación llegó. Dos triples en pocos segundos de McFadden (24 puntos) y Horton (13) ponían el 89-90, y un tiro libre de Renfroe lo volvía a empatar (90-90, minuto 39). Sin embarto, Nico Brusino, con 3 tiros libres, puso en bandeja la victoria a los suyos (90-93 a falta de 29 segundos), y a partir de ahí los tiros libres se tornaron definitivos. Descontó Benite también desde la línea (92-93), anotó Barreiro de igual manera (92-95), y en el último ataque local McFadden se fabricó su sexto triple (27 puntos) para poner el 95-95 a falta de solo 6 segundos.
Casimiro preparó entonces la jugada para ganar y el hombre elegido para culminarla fue Brusino, que ante Benite anotaba un triple letal que ponía el 95-98 a solo 2 segundos. Hereda San Pablo preparó su jugada para responder, pero tras el saque de banda McFadden -una pena tras su gran partido- perdía el balón y a la desesperaba ejecutaba un triple imposible que no halló el premio deseado. El esfuerzo del equipo burgalés en la segunda parte bien se había merecido al menos la prórroga.

FICHA TÉCNICA:
Hereda San Pablo Burgos: Alex Renfroe (13), Thad McFadden (27), Xavi Rabaseda (2), Jasiel Rivero (2) y Dejan Kravic (15) -cinco inicial-; Omar Cook (-), Vitor Benite (16), Miquel Salvó (5), Álex Barrera (-), Ken Horton (13), Jordan Sakho (2) y Max Salash (-).
Casademont Zaragoza: Jonathan Barreiro (17), Elías Harris (22), Nico Brusino (16), Triggvy Hlinason (4) y Rodrigo San Miguel (-) -cinco inicial-; Robin Benzing (13), Jaime Fernández (-), Aleix Font (-), Jacob Willey (2), Dylan Ennis (15), Rasheed Sulaimon (5) y Javier Justiz (4).
Árbitros: Emilio Pérez, Rubén Sánchez y Esperanza Mendoza.
Parciales: 22-24, 21-36 (43-60) -descanso-; 26-8 (69-68) y 26-30 (95-98).
Incidencias: Partido adelantando a la Jornada 36 de la Liga Endesa 2020-21 disputado en el Coliseum Burgos a puerta cerrada.
* Esta ha sido mi primera crónica sin CHISPA haciéndome compañía. Ya no veremos más partidos del Hereda San Pablo Burgos juntos en el sofá, hoy se marchó para el Cielo de los Perros porque le había llegado su hora. Desde allí seguirá vibrando con cada canasta de su equipo favorito. La pena que no se haya ido viéndole ganar una vez más. ¡¡¡¡Hasta siempre!!!










