- «Sigo muy comprometido e ilusionado con mi responsabilidad como político, tanto como el primer día»
- «Sé cómo están las instalaciones y que no es fácil decirle a un club que no hay dinero o que ahora no se puede acometer tal obra o tal otra, pero se llega hasta donde se puede llegar»
- «La familia Caselli son unos empresarios muy serios y a su proyecto en el Burgos CF hay que darle confianza»
- «Tenemos que estar orgullosos del deporte que tenemos en Burgos y de nuestros deportistas»
Han pasado ya siete meses desde que tomara posesión el nuevo equipo de gobierno del Ayuntamiento de Burgos -15 de junio de 2019- y con él, el nuevo concejal de Deportes, Leví Moreno Peláez (40 años), conocido hasta entonces en el mundo deportivo burgalés por su pasado como dirigente del Aparejadores Rugby Burgos, del que fue su presidente durante varios años.
Siete meses que sin duda es un tiempo suficiente para hacer balance de cómo han cambiado las cosas en un apartado tan complejo como el de las infraestructuras deportivas de la ciudad, y repasar al mismo tiempo con el ahora concejal distintos frentes que tienen relación directa entre la corporación municipal y algunos de los clubes más importantes de Burgos.
¿Por qué decidió presentarse por el PSOE a las pasadas Elecciones Municipales?
Habría que remontarse cinco años atrás. Contactó conmigo el Partido Socialista por mi condición de dirigente deportivo, para que les ayudara con un asunto tan delicado como el de las subvenciones, y entré en el Servicio de Deportes como consejero vecino. Ya el año pasado, Daniel de la Rosa me ofrece unirme a su candidatura porque quería contar con alguien que conociera un poco el deporte burgalés, y le digo que sí y me marco el propósito de devolverle su confianza con un buen trabajo al frente de Deportes si ganábamos las elecciones, como así fue.

¿Conocía ya a Daniel de la Rosa de tiempo atrás?
Sí, lógicamente. Vino un día a San Amaro a ver un Torneo Seven de rugby que organizábamos desde el Aparejadores, y ya entonces establecimos una buena sintonía que nos ha llevado a estar ahora juntos en el Ayuntamiento y con la responsabilidad de gestión que nos encargaron los burgaleses.
Llegaba además para coger el relevo de un peso pesado en el PSOE de Burgos como Antonio Fernández Santos, que era su representante en el consejo de administración del Servicio de Deportes.
Así es. Digamos que lo tomé como todo un reto, ya que hablamos de una persona con una trayectoria intachable en cuanto a su trabajo por Burgos, con muchos conocimientos en materia deportiva, y no va a ser fácil poder esta altura, pero lo estamos intentando.

Además de Deportes, tiene la responsabilidad como concejal en otras tres áreas como Empleo, Industria y Turismo, casi nada. ¡Tiene espaldas anchas!
Bueno, digamos que son muchos los frentes y pocos los concejales a repartirnos su gestión. Deportes, evidentemente, me la esperaba y era la concejalía que deseaba. Además, yo vengo del mundo del Turismo, en el que he ejercido durante muchos años, por lo que también asumí esta área; y muy relacionada con ella está la Industria y, con ella, el Empleo, así que todo vino unido.
¿Y le da la vida para encargarse de las cuatro concejalías, de su trabajo como profesor de Turismo en la Universidad Miguel de Cervantes de Valladolid y además conciliarlo todo con su vida familiar?
Parece complicado y frenético, pero digamos que me gustan las emociones fuertes. También como presidente del Aparejadores le dedicaba mucho tiempo al club,, y sí es verdad que hay días que no te da la vida, pero sigo muy comprometido e ilusionado con mi responsabilidad como político.

Su mujer, sus dos hijas, ¿le ven por casa?. Porque parece difícil.
Digamos que no es fácil de llevar las tres cosas y que hay días que me ven más bien poco, pero yo sigo siendo quién despierta a las niñas por las mañanas y las lleva al colegio. A partir de ahí, ya cada día puede ser distinto al anterior.
Además de su responsabilidad municipal relacionada con el deporte burgalés, sigue ejerciendo como árbitro de rugby. ¿Tenía claro desde el principio que no lo dejaría?
Sin duda. Quería seguir compatibilizándolo, porque el algo que solo hago los fines de semana, y no todos, y además me viene muy bien para desconectar, seguir vinculado al rugby de alguna manera y hacer algo de deporte.

Solo unos meses después de asumir la concejalía de Deportes, los partidos de la oposición llegaron a pedir su dimisión por realizar la contratación de las Escuelas Deportivas Municipales desde la Junta de Gobierno y no desde el Servicio de Deportes. ¿Le sorprendió esa reacción, digamos, tan a la brava?
No me sorprendió, pero sí me dolió bastante por su falta de responsabilidad. Tuvimos que coger el toro por los cuernos para no dejar a muchos niños burgaleses sin poder participar en las Escuelas Municipales y así lo hicimos. Es un asunto que viene de largo, desde la audición de cuentas del año 2016, en el que las Escuelas se tenían que haber convocado mediante un concurso público y eso no se hizo. Por eso, de cara a este nuevo curso tuvimos que andar con celeridad y en un momento de máxima responsabilidad aprobamos la contratación de las Escuelas Deportivas Municipales para que ningún niño se quedara sin practicar su deporte favorito. Pero que pidieran por ello mi dimisión fue para mí un placaje duro, alto y retardado, por utilizar un símil con el rugby, y sigo pensando que hicimos lo correcto.

¿Para el curso 2020-21 entiendo entonces que se tendrán que convocar las Escuelas Deportivas Municipales mediante un concurso?
Así se tenía que haber hecho ya este año, pero no había tiempo, porque los trámites se deben iniciar con tiempo, que es lo que haremos ahora, y empezar con todo el proceso desde los meses de enero o febrero convocando un concurso público, como nos obliga el Tribunal de Cuentas. Y así, año a año.
Antes, como dirigente deportivo, peleaba todo lo que podía ante las instituciones públicas, sobre todo ante el Ayuntamiento de Burgos, para que las necesidades de su club, el Aparejadores, y la instalación en la que juega, San Amaro, fueran atendidas. ¿Cómo se ven ahora los toros desde el otro lado?
Se ven distinto, lógicamente, pero con el mismo convencimiento de que lo que hay que hacer es poner las medidas correctoras a tiempo. Lo que no se puede hacer es dejar las instalaciones con un mantenimiento deficiente porque si lo acometes dejas sin presupuesto al Servicio de Deportes.

¡Y encima cada club cree que la actuación más necesaria es la que necesita la instalación en la que juegan sus equipos! Vamos, que cada uno mira por lo suyo.
Exacto. Hay muchas instalaciones deportivas, muchos usuarios, y por eso hay que ir acometiendo periódicamente las distintas reformas para que no te encuentres de golpe que alguna está en muy mal estado, casi irreversible, como sucede actualmente. Me hubiera gustado poder afrontar todas las reformas a la vez, pero no es posible, ni por tiempo ni por dinero. Sé cómo están las instalaciones y que no es fácil decirle a un club que no hay dinero o que ahora no se puede acometer tal obra o tal otra, pero se llega hasta donde se puede llegar.
¿Tienen por tanto un listado de prioridades?
Efectivamente. Confeccionamos una lista con todas las instalaciones deportivas que necesitaban algún tipo de intervención, y a partir de ahí elaboramos otra segunda lista de prioridades. En ella aparecen las piscinas de verano de El Plantío, cuyo proyecto arquitectónico ya está encargado y cuyas obras esperemos que puedan empezar como pronto en otoño de este año, después de la campaña de verano; o el polideportivo de San Pedro y San Felices, en el que entrenan los clubes de gimnasia y cuyo proyecto de remodelación se está redactando para que luego se saque a concurso, se adjudique y empiecen las obras.

¿El pabellón de San Pedro y San Felices seguirá siendo para uso prioritario de los clubes de gimnasia?
En principio sí, principalmente para gimnasia. Ya en una segunda fase de las obras se construirá un campo de fútbol 7 y se habilitará una sala para el tenis de mesa, que abandonaría el Centro Cívico Río Vena, que no cuenta con un suelo específico, y cuyos jugadores comparten además entrenamientos con clubes de baloncesto y las consabidas molestias que el bote del balón les produce. Además, valoraríamos destinar otra sala para halterofilia o tiro con arco, deporte este último cuyos arqueros entrenan ahora mismo en el antiguo colegio mayor Peña Amaya y necesitan una instalación digna.
¿Y la pista de atletismo de San Amaro? Los atletas, y en Burgos les tenemos muy buenos, llevan mucho tiempo solicitando su cambio debido a su mal estado.
Sabemos que necesita una reforma urgente porque hace dos años nos quitaron la homologación y no puede acoger una competición importante. El coste asciende a unos 500.000 euros, que es mucho dinero. ¿Es necesario invertirlo? Muy necesario. Pero ahora la pista de San Amaro no es ni la primera ni la segunda prioridad. Espero que como muy tarde en dos años se pueda acometer su reforma.

Donde sí se va a actuar de forma casi inmediata es en las pistas de tenis de Río Vena y en la parcela anexa de San Juan de los Lagos, que acogerá un campo de fútbol 7 de hierba artificial.
Así es. Las obras del campo de fútbol 7 van a comenzar en breve, como tarde en un mes y con el objetivo de que esté listo para el comienzo de la próxima temporada. Y la reforma de las pistas de tenis ya está también aprobada y será la gran obra que se finalizará este año.
La remodelación del Estadio El Plantío, cuyo coste se acercó finalmente a los 7 millones de euros, ¿está finalizada?
Sí, finalizada y pagada. La nueva grada de lateral y los dos fondos, con sus nuevas cubiertas, ya se están disfrutando, y solo resta por finalizar la urbanización exterior, en la que se sigue trabajando lentamente, pero ya no depende de Deportes.
Para completar la reforma de El Plantío quedaría intervenir en la grada de Tribuna y completar así todo el cerramiento del estadio. El Burgos CF se compromete a ejecutar de su bolsillo dicha obra si se le da la concesión de la instalación por un periodo de 30 años. ¿Se firmará pronto ese convenio de concesión por el que suspira la familia Caselli, nueva propietaria del Burgos CF?
Los servicios jurídicos del Ayuntamiento de Burgos, asesoría e intervención, están estudiando el convenio para sacarlo a concurso, tal y como es obligatorio, y adjudicárselo al club que se presente. Entre las obras que dicho club debería acometer, en principio por valor de 6 millones de euros, la primera sería la sustitución del césped actual por otro de nueva generación, y luego la reforma de la Tribuna. Además, en el espacio que ocupaba el campo de hierba artificial de La Corrala se está valorando si dedicarla a aparcamiento o volver a construir el campo de fútbol 7 que existía.

¿Pero les trasmite confianza la familia Caselli?
Son los nuevos propietarios del Burgos CF, gente muy comprometida y con muchas ganas, pero la realidad es que deportivamente la temporada no está siendo buena, pero eso no depende de nosotros ni de ellos, sino de los futbolistas. La realidad es que el que traigas muy buenos jugadores no te asegura que vayas a estar arriba.
Además, han adquirido unos terrenos, próximos al barrio de Cortes, para levantar en ellos la futura Ciudad Deportiva del Burgos CF. ¡Parece un mensaje claro de que vienen desde Argentina para quedarse!
Y así lo entendemos. Quieren invertir en el campo 6 millones de euros, han dinamizado la Fundación, han apostado fuerte por el equipo y han adquirido los terrenos para levantar en ellos la Ciudad Deportiva. Son unos empresarios serios y su ambición solo se puede ver como algo positivo. Es un proyecto al que hay que darle confianza.

Cambiamos de tercio. La cubierta de la grada del Campo Bienvenido Nieto de San Amaro sigue siendo motivo de queja por parte del Aparejadores de rugby y sus aficionados, ya que no protege lo suficiente de la lluvia y acumula condensación. ¿Se va a realizar en ella algún tipo de intervención?
En principio no. Si se encuentra algún tipo de solución, debería ser barata para poder acometerla. Volvemos de nuevo al problema presupuestario y ahora mismo dicha grada no es ya una prioridad.
En otras instalaciones sigue pendiente el eterno problema de las goteras, caso del Carlos Serna, Talamillo o el Centro Cívico Río Vena. ¿Hay prevista una solución rápida para estos casos?
Sí. La primera que se llevará a cabo es la del polideportivo Carlos Serna, cuya cubierta tiene detectadas varias filtraciones y urge su reparación, que se acometerá en breve.

Desde el Servicio de Deportes han aprobado para este año unas subvenciones deportivas municipales (para clubes de élite, de proyección y de base) que ascienden a 2 millones de euros, la misma cantidad que el año pasado, así como el reparto realizado. ¡Sin embargo, algunos clubes modestos de atletismo o esgrima se han quejado por recibir una cantidad inferior!
Las bases aprobadas por unanimidad por todos los grupos políticos del consejo de administración del Servicio de Deportes tienen unos criterios reguladores y sus particularidades. En la esgrima ha sido la delegación provincial de este deporte la que ha decidido el reparto a cada club, y en atletismo ha entrado en el reparto un club más que antes estaba entre los clubes de proyección -Club Campos de Castilla- y ha habido que repartir el mismo dinero pero para un club más.
Para concluir. ¿Tras estos siete meses de gestión, tiene ya una visión global de cómo está el deporte burgalés? ¿Cree que estamos en una buena situación a nivel nacional?
Es para estar muy orgullosos del nivel de nuestro deporte y nuestros deportistas. Tenemos cuatro clubes de élite, el San Pablo de baloncesto, el Burgos BH de ciclismo, el Aparejadores de rugby y el Club Burgos Tenis de Mesa. Clubes de proyección como el Balonmano Burgos, que lleva camino de ascender a División de Plata, o el Servigest El Cid de baloncesto adaptado, que también va a luchar por el ascenso. Deportistas de la talla de Cristina Gutiérrez, Jesús Gómez, Dani Arce, Pablo Acha o Álvaro Ibáñez, y para ser una ciudad de menos de 200.000 habitantes está muy bien. Solo nos falla el deporte estrella, el fútbol, ya que el Burgos está en Segunda B.
