Si la afición del Burgos Club de Fútbol no creía en milagros, ya es hora de que vaya teniendo muy claro que estos existen. Su equipo derrotaba este domingo al CD Mirandés (2-1) en un derbi provincial por todo lo alto que casi llenó El Plantío, después de que los más de 10.000 espectadores que asistieron al choque contemplaran más de 100 minutos de frenética lucha que acabarían llevándose los blanquinegros por su fe ciega en la victoria. Su fe y su capacidad para aguantar desde el minuto 28 con un jugador menos sobre el césped por la expulsión de su portero Caro, el hombre de los récords, y por sacar fuerzas de donde casi no las tenían porque harto tenían con esforzarse en defensa para aguantar el asedio rojillo.
Al final, el triunfo se quedaba en la capital para colocar al Burgos ya con 21 puntos y que siga tercero en la tabla al acoso del líder, Las Palmas con 23, pero por contra condenaba a su vez a un Mirandés que sin duda no mereció un final tan duro, tan amargo, estando en la situación clasificatoria en la que está -es ahora el nuevo colista de Segunda- y con la posibilidad de haberse llevado la victoria tan cercana.

Una jornada más, y para seguir con su tónica de esta primera parte del campeonato, Julián Calero volvía a variar el once inicial con respecto al que el pasado miércoles el Burgos se impuso a domicilio al Andorra, siendo las novedades Areso, Atienza, Gaspar y Valcarce en sustitución de Borja González, Raúl Navarro, Miki Muñoz y Mourad. Cuatro cambios que le llevaron al técnico madrileño a apostar por una disposición técnica de 4-2-3-1 con Valcarce como jugador más adelantado, Bermejo y Gaspar en las bandas derecha e izquierda respectivamente como interiores, y Curro Sánchez como enganche con Valcarce.

Un once que al paso del encuentro por el minuto 4 disponía de su primera opción de remate por medio de Gaspar desde la frontal que se le escapaba por encima del larguero, y que además empezaba desde un inicio a llevar la iniciativa en el juego con un mayor empuje y Atienza y Elgezabal como encargados de equilibrar el juego en la medular. El duelo llegaba así al minuto 15 sin que el Mirandés, por otro parte, hubiera tenido una primera opción de poner a prueba a Caro.
De hecho era el veterano Raúl Navas, el jefe de la defensa rojilla, el que probaba suerte por vez primera con un chut de lejos, casi 20 metros, que se le iba muy alto. Una ocasión que daba luego paso a un saque de esquina desde la derecha de Alfonso Herrero, que volvía a El Plantío pero ahora como portero del Mirandés -además bastante pitado al ocupar su posición bajo palos al inicio del choque-, que cabeceaba Aitor Córdoba en el primer palo y al que por poco no llegaba Zabaco en el segundo.


Gol de Gaspar Campos y expulsión de Caro
En cualquier caso era el presagio de lo que solo dos minutos después se convertiría en el gol que abría el marcador tras una rápida contra del Burgos que se encargaba de llevar Valcarce por la derecha para encontrar libre a Gaspar entrando por la izquierda. El jugador cedido por el Sporting se adentraba en el área sin oposición y de toque suave y cruzado batía a Alfonso Herrero para poner el 1-0 (minuto 24). Ya estaban por delante de los Julián Calero.
Sin embargo -azares del destino- la alegría que ya reinaba en El Plantío, casi lleno para presenciar el derbi burgalés, se convertía en susto, y de los gordos, cuando en el minuto 27 Caro se veía obligado a salir del área para frenar la llegada en solitario de Raúl. El rechace le caía a Roberto López a sus pies y su remate a puerta vacía lo tenía que repeler de nuevo Caro con una mano prodigiosa, pero estando fuera del área, y la acción lógica para salvar a su equipo le costaba la tarjeta roja.

No lo dudaba en absoluto el navarro Galech Apezteguía, árbitro del encuentro, y de hecho el propio José Antonio Caro ni tan siquiera protestaba. Abandonaba el campo ante los aplausos de la parroquia blanquinegra y con su marca de tiempo imbatido dejada en 928 minutos, y en su lugar entraba Dani Barrio sustituyendo a Pablo Valcarce, que era el jugador sacrificado por Calero.
El libre directo ejecutado por el Mirandés se estrellaría en la barrera del Burgos, pero el partido daría paso a unos minutos, prácticamente todos hasta el descanso, en los que los de Joseba Etxeberria, técnico rojillo, cercarían el área local con continuos centros desde las bandas y un par de remates desde fuera del área, como uno de Raúl Navas, ya en el tiempo de descuento, que se escaparía muy cerca del palo derecho de la portería ahora defendida por Dani Barrio. Así concluía el primer acto con el 1-0 colocado por Gaspar.

Paradón de Dani Barrio en el arranque
Tras el paso por los vestuarios comparecía el Mirandés con un cambio en sus filas, la entrada de Nico Serrano en lugar de Roberto López, y muy pronto los de Miranda dispondrían de una ocasión muy clara tras un córner que la zaga burgalesa rechazaba muy en corto y empalmaba Prados desde la frontal del área para encontrar un paradón de Dani Barrio estirándose a su derecha. Vibraba ya la afición con el portero asturiano, que además seguiría teniendo trabajo.
El siguiente en el minuto 52 tras un testarazo de Pinchi en el segundo palo que volvía a blocar seguro el portero local, pero que no arredraba para nada al Mirandés, que con un acoso continuo estaba buscando el empate al saberse en superioridad numérica respecto a su rival. De hecho no llegaba el encuentro aún al minuto 60 y ya empezaba a hacérsele muy largo al Burgos, que volvía a contar con la suerte de cara cuando otro disparo lejano, este de Oriol Rey, se escapaba por encima del larguero.

Por eso Julián Calero decidía empezar a mover su banquillo, pero justo en ese momento un aficionado de la grada de Lateral sufría una indisposición y los jugadores del Burgos advertían de ello al colegiado, que rápidamente paraba el choque. Miembros de Protección Civil y Cruz Roja acudían rápidamente a la zona de la grada donde se encontraba el aficionado indispuesto, y mientras le atendían el encuentro quedaría interrumpido durante más de diez minutos.
Reanudado el encuentro entraban hasta tres jugadores de refresco en el Burgos, Miki Muñoz, Raúl Navarro y Mourad para sustituir a Bermejo, Curro Sánchez y Gaspar respectivamente, toda la línea de ataque del Burgos, que desde la expulsión de Caro seguía defendiéndose con un sistema 4-1-4-1 que el Mirandés iba a seguir intentando derribar. Era ya el minuto 74, pero por delante se auguraba un descuento bastante largo tras el tiempo de parón en el choque.

Empata el Mirandés y Mourad hace estallar El Plantío
Enfrente, Etxeberria también movía su banquillo dando entrada a jugadores como Mraz y Javi Serrano, pero con el paso de los minutos el Burgos iba encontrándose más seguro al aliento de su afición, que no paraba de empujar para dar fuerzas a sus jugadores, y al mismo tiempo el Mirandés empezaba a impacientarse a buscar jugadas individuales y disparos desde fuera del área, la mayoría fuera de los tres palos, que enfadaban claramente a su técnico.
El partido llegaba así al minuto 90, momento en el que Galech Apezteguía decretaba hasta 14 minutos de descuento, y llegado el 94 un centro de Marcos Paulo desde la izquierda botaba dentro del área del Burgos sin que nadie lo tocara y sorprendía a Dani Garrido para alojarse en el fondo de las mallas (1-1). Lo había merecido el Mirandés, que llevaba ya mucho tiempo rondando la portería blanquinegra, pero el partido todavía aguardaba una última sorpresa.

Cuando más estaba buscando el equipo rojillo la posibilidad de llevarse incluso la victoria, el Burgos robaba un balón al borde su área, iniciaba una rápida contra llevada por Saúl Berjón, que tras presentarse frente al área del Mirandés encontraba un centro perfecto sobre Mourad para que el marroquí bajara el balón con el pecho y lo pegara con el alma de tiro cruzado para superar a Alfonso Herrero y hacer el 2-1. Era el minuto 12 de los catorce de descuento y hasta el 106 casi tuvo que esperar el Burgos para que el colegiado señalara el final del choque.
El Plantío estallaba ante el triunfo, el quinto conseguido ya por su equipo en 11 jornadas, y con una comunión perfecta con sus jugadores se disponía a disfrutar de una celebración final más que merecida y lógica porque el Burgos se mantiene tercero en la clasificación con 21 puntos, a solo dos del líder, Las Palmas. Ver para creer, pero el Burgos CF y su afición siguen soñando, y además en colores.

FICHA TÉCNICA:
Burgos Club de Fútbol: Caro; Areso, Aitor Córdoba, Zabaco, Matos (Saúl Berjón, minuto 97); Elgezabal, Atienza; Bermejo (Miki Muñoz, minuto 75), Curro Sánchez (Mourad, minuto 75), Gaspar (Raúl Navarro, minuto 75); y Valcarce (Dani Barrio, minuto 31).
Club Deportivo Mirandés: Alfonso Herrero; Raúl Parra (Javi Serrano, minuto 82), Alex Martín, Raúl Navas, Salinas (Manu García, minuto 94); Roberto López (Nico Serrano, minuto 46), Oriol Rey, Prados, Pinchi (Mraz, minuto 72), Marcos Paulo; y Raúl.
Árbitro: Galech Apezteguía (Colegio Navarro). Expulsó a Caro (minuto 28) por desviar el balón con la mano fuera del área para evitar que el remate franco de Roberto López acabara en gol. Además, amonestó a Areso y Miki Muñoz por el Burgos CF.

Goles: 1-0 (minuto 24): Contragolpe llevado por Valcarce por la banda derecha y pase del berciano hacia la izquierda para encontrar a Gaspar, que totalmente solo pisa el área para superar a Alfonso Herrero en su salida. 1-1 (minuto 94): Centro de Marcos Paulo desde la izquierda que bota en el área del Burgos sin que ningún jugador del Burgos pueda despejar, y el balón sorprende a Dani Barrio y se aloja en su portería. 2-1 (minuto 102): Centro de Saúl Berjón al área que recibe Mourad y este, de fuerte chut cruzado, supera a Alfonso Herrero.
Incidencias: Partido de la 11.ª Jornada de la Segunda División Liga SmartBank disputado en el Estadio El Plantío ante 10.483 espectadores, entre ellos más de 600 seguidores del CD Mirandés. El Burgos jugó con su tercera indumentaria, de color rosa, para unirse al Día Internacional de la lucha contra el Cáncer de Mama.










