El británico Matthew Brennan demostró este viernes en Briviesca que sin duda es el hombre más rápido de la Vuelta a Burgos al imponerse en el sprint masivo con el que se resolvió la cuarta etapa. Ya pudo levantar los brazos en la jornada inaugural con desenlace en el Alto del Castillo de Burgos, entonces picando la carretera hacia arriba, pero esta vez demostró que las largas rectas, con el firme totalmente llano, también se le dan bien. Es su segundo triunfo en esta edición de la ronda burgalesa y el séptimo que logra en la presente temporada. Además, solo un día después de cumplir los 21 años. Mayor regalo, imposible.
Palazuelos de Muñó se llenaba desde primera hora de la mañana con sus propios vecinos, otros llegados desde localidades próximas como Pampliega o Santa María del Campo, y numerosos seguidores del ciclismo, para asistir a la presentación de los equipos que disputan la 48.ª edición de la Vuelta a Burgos y poder ver de cerca a alguno de sus ídolos.

Junto a la Iglesia de San Juan Bautista, con partes de su construcción que datan de los siglos XII y XIII, orgullo de la localidad, fueron desfilando todos los corredores, y entre todos ellos el más aplaudido fue sin duda Rodrigo Álvarez, del Burgos Burpellet BH y vecino de la localidad. Fue homenajeado por su pueblo, al que regaló un maillot del equipo, y junto a la escuadra burgalesa se llevaban también una buena ovación cuatro integrantes del grupo La M.O.D.A, cuya canción ‘Subiendo como El Chava’ es la sintonía oficial de la carrera.

Finalizada la ceremonia se daba la salida a la etapa, de 178 kilómetros y con dos puertos de montaña de 3.ª Categoría, para concluir en Briviesca. No salían el japonés Tomoya Koyama (Burgos Burpellet BH), que abandonó en la tercera etapa; el italiano Gianni Moscon (Red Bull Bora), expulsado por el Comité de Jueces por irregularidades en la marcha camino del Balneario de Corconte; y tampoco Peio Bilbao (Bahrain Victorius).
Y nada más darse la salida real, justo después de Pampliega, saltaban con permiso del pelotón el neozelandés Josh Burnett (Burgos Burpellet BH) y dos hombres del Caja Rural Seguros RGA, Javier Ibáñez –tercera fuga para él en la ronda burgalesa- y su compañero Nil Aguilera. Un trío que enseguida abriría brecha y que en el Km 10 ya lograba una ventaja de 4:42 minutos.

Tal era la tranquilidad por detrás, que en Castrojeriz (km 16) la renta de la fuga aumentaba hasta los 5:00 minutos justos, la máxima que les permitiría alcanzar el gran grupo. La etapa quedaba por tanto configurada con 3 hombres por delante y 147 tras ellos hasta completar los 150 que se mantienen en carrera, y localidades como Villasilos, Olmillos de Sasamón o Sasamón, donde estaba ubicado el primero de los avituallamientos del día, fueron recibiendo a los corredores.

Después, por Villadiego (km 47), con sus calles atestadas de gente, la ventaja de Burnett, Ibáñez y Aguilera se mantenía constante en torno a los 4:25 minutos, pero tras superar después Brullés y Coculina empezaba para ellos el ascenso al Alto de Coculina (3.ª Categoría), por cuyo paso su margen respecto al grupo se reducía a los 3:48. Transitaba primero por la pancarta Javier Ibáñez (Caja Rural), haciéndolo por delante de Josh Burnett (Burgos Burpellet BH) y de su compañero Nil Aguilera.
Tras un largo descenso y el paso por La Nuez de Arriba, los escapados alcanzaban Sedano (km 90) manteniéndose aún con vida (3:38 minutos), pero a partir de ahí el grupo principal empezó a incrementar su ritmo de forma importante encabezado por corredores del Visma y del Decathlon, equipo del líder de la Vuelta a Burgos después de sus tres primeras etapas, el austriaco Félix Gall.

Así, a 78 km de la meta su desventaja ya era solo de 2:30 y llegaba después el ascenso al Alto La Varga (3.ª Categoría), en cuyas rampas se descolgaba de la fuga Nil Aguilera para dejar solos por delante a Ibáñez y Burnett, que coronaban danto tiempo al pelotón (2:00 minutos). Por delante ya solo 45 km para el desenlace en Briviesca, y al paso por Salas de Bureba, con el grupo a menos de 1 minuto, cedía también el neozelandés del Burgos Burpellet BH.
Javier Ibáñez era entonces el que abría carrera, resistiéndose a su suerte, pero poco a los equipos con velocistas en sus filas fueron reduciéndole hasta alcanzarle después de superar la localidad de Cornudilla, a 17 km de la meta. La llegada masiva estaba servida a no ser que algún valiente se atreviera a intentarlo en solitario, pero no fue el caso y el triunfo se lo jugarían los más rápidos en la recta de meta situada en la Avenida Mencía de Velasco de la capital de La Bureba.

Un sprint realmente disputado que se adjudicaba de forma muy ajustada el británico Matthew Brennan (Visma Lease a Bike) para apuntarse su segunda etapa en la ronda burgalesa. Segundo era el neozelandés Lawrence Pithie (Red Bull Bora) y tercero un sorprendente David González (Pinarello Q36.5). Mientras, el primero del Burgos Burpellet BH, 15.º con el mismo tiempo, era Rodrigo Álvarez.
Y la que no cambiaba era la clasificación general, que sigue liderada por Félix Gall (Decathlon) con 6 segundos sobre Giulio Ciccone (Lidl Trek) y 7 respecto a Edgar Oscar Onley (Ineos). Serán por tanto las Lagunas de Neila, meta de la quinta y última etapa que se disputa este sábado, las que nuevamente dictarán la sentencia definitiva.











